<aside> <img src="attachment:79fc4979-3111-4abb-b429-7c6058c72b95:logo_shakers_ok.png" alt="attachment:79fc4979-3111-4abb-b429-7c6058c72b95:logo_shakers_ok.png" width="40px" />
En esta edición:
Echa un ojo a nuestras vacantes en Madrid y Valencia: desde ventas hasta marketing pasando por IA… ¡quizá estemos buscándote a ti!
Índice
</aside>
⚡️ Nombres potentes, cifras aún más potentes



Poolside (sí, otro nombre que suena demasiado bien para ser casualidad) está levantando $2.000 millones con una valoración previa de $12.000 millones —cuatro veces más que hace un año— con Nvidia poniendo $1.000 millones sobre la mesa. Están creando IA para generar y depurar código, mientras construyen un centro de datos en Texas de 2GW con más de 40.000 GPUs GB300 de Nvidia. Su fundador, Jason Warner, ex-CTO de GitHub y creador de Copilot, lanzó su primer producto hace apenas un año.
Es una de las rondas de IA más grandes de 2025, y deja claro que la fiebre inversora por las herramientas de código impulsadas por IA sigue desatada. Poolside apuesta por una integración total, controlando todo el stack: desde los chips hasta los centros de datos y los modelos. Mientras tanto, Nvidia continúa su estrategia maestra de invertir en startups que, casualmente, le compran GPUs por millones (59 solo en 2025).
Y aquí viene lo divertido: el ex-CTO de GitHub que creó Copilot ahora está levantando $2.000 millones para construir un Copilot que compita con Copilot, es decir, para automatizar a los mismos desarrolladores que lo usarían. Meta, ¿no?
Mientras tanto, Nvidia invierte $1.000 millones en una empresa que planea gastarlos… en chips de Nvidia. Negocio circular nivel galáctico.
Y la guinda: una startup de un año, valorada en $12.000 millones, construyendo un centro de datos que consume la energía de 1,5 millones de hogares para automatizar a los programadores. Distopía con eficiencia de lujo.